La palabra "tesis" o "tesina" suele generarnos mucha ansiedad.
Antes de
que ese malestar te paralice, conviene aclarar algo fundamental: La tesina no
es un acto de genio imposible, sino un ejercicio de disciplina, constancia y una gran cuota curiosidad.
Los verdaderos obstáculos no están en la tarea en sí misma, sino en los
mitos que circulan sobre ella y que terminan paralizándote antes de comenzar.
Veamos cada uno de esos mitos:
Hacer una
tesis es muy difícil. No hay materia más sencilla que la tesina. Mentalízate
así: Ya has aprobado más de 30 materias las cuales tuviste que estudiar y
exponer, aun cuando el tema no te gustara o fuera muy difícil. Con tu tesina el
tema lo eliges según tu conveniencia y posibilidades, así de simple y
obviamente debes elegir el tema que más te guste y te resulte más accesible.
Aquello sobre lo que más sabes y al final terminas dando una clase al tribunal
de lo que ya investigaste. No te van a hacer preguntas como en un examen, nadie
te va a preguntar cosas que no hayas escrito. Si te has equivocado, te lo van a
corregir antes de tu presentación y cuando tu tesis esté lista recién te van a
pedir que defiendas tu investigación. Tu director te guiará paso a paso para
que el trabajo fluya sin complicaciones. La
Realidad: Tú eres el maestro aquí, nadie te pide hacer lo que no te guste.
Tu tesina versará sobre el tema que mejor domines y eso es más sencillo que
tener que rendir cualquier otra materia. ¿Hacer la tesis es difícil? Ese es el
primer mito que te está privando de obtener tu título.
Me llevará
mucho tiempo. De ningún modo, si te propones hacer tu tesina normalmente vas a
demorar dos o tres meses desde que te decidas hasta que te estés graduando de
licenciado, no más de eso. Si eres constante, incluso puedes hacerla en poco
más de un mes si te dedicas de lleno a ello. Recuerda que el tesista pone los
límites de lo que quiere investigar y cómo va a hacerlo. La complejidad de la
tesis es un mito. La realidad: una
tesina se hace por bloques de tiempo
bien estructurados en los que tu director te guiará paso a paso. Si
logras dedicarle un par de horas diarias con un método claro, la carga de
trabajo se vuelve sorprendentemente manejable. Y sí, en un par de meses ya
puedes tener tu título sin problemas.
Hay que descubrir algo nuevo. Este es el mito más absurdo de todos, no hay que descubrir nada nuevo, solo hay que demostrar que sabes investigar y conoces algún área de nuestra Ciencia (la que tú quieras). Pero también puedes descubrir cosas nuevas, ¿por qué no?, pero ese no es el fin ni el requisito indispensable de la tesina. El objetivo es hacer una investigación donde demuestres tus conocimientos y lo mejor de todo: El tema lo elige el tesista, él pone los límites, la amplitud y la forma de encarar la investigación. No hay que ser ningún genio, solo hay que dar el primer paso. La realidad: La originalidad no es sinónimo de invención científica absoluta. En una tesina, la originalidad reside en tu mirada. Puedes aplicar una teoría existente a un nuevo caso de estudio, o lo que se te ocurra. No tienes que inventar la rueda, solo demostrar que sabes hacerla rodar.
Que elegir un tema es complicado. Pensar que una investigación nace de una idea es el peor error conceptual que podemos cometer. Las investigaciones no nacen de ideas nacen de una duda que aparece de observar la realidad. ¿Has encontrado algún tema que te haya dejado insatisfecho y del que quieres saber más?, ¿nunca te preguntaste si eso que está en los libros es correcto o requiere ser validado?, ¿te gustaría continuar con algún tema que ya desarrolló otro tesista? Si piensas que elegir un tema es complicado sólo baja algunas tesis de la web y verás que en sus conclusiones generalmente los tesistas plantean nuevos interrogantes que necesitan ser respondidos, allí tienes una variedad de temas formidable y, además, puedes elegir el que más te gusta, nadie te va a imponer nada. La realidad: El error está en buscar el "tema perfecto". No existe. Lo que existe es un tema viable. La dificultad no está en el tema, sino en no acotarlo. Si el tema parece difícil, es porque es demasiado amplio. El secreto es pasar de lo complejo a lo simple: en ciencia menos, es más.
No se me ocurre qué tema podría
ser. Eres dueño de investigar lo que quieras, siempre que esté
relacionado con la Criminalística, haz una lista de cosas que te interesan
en la rama que mejor dominas. Consulta si el tema que te gustaría
investigar es viable y relevante y ya puedes comenzar. Te dejo algunas
preguntas que pueden guiarte a plantearte un tema de investigación: ¿Cuál
es la rama de
No se puede investigar lo que ya está investigado. Definitivamente ese es el peor mito que podrías considerar. Puedes continuar con otra investigación que se haya presentado si crees que has encontrado algunos errores u omisiones o que puedes aportar algo nuevo. Incluso puedes replicar alguna investigación ya realizada, nadie va a decirte: “Eso ya está investigado…”. Así avanza la ciencia. Piensa en los que investigan sobre el cáncer. No hay ningún tema en Criminalística que se haya agotado, y sí, puedes investigar lo que otro ya investigó, ¿por qué no? La realidad: la ciencia avanza sobre lo que ya se conoce. Investigar temas ya tratados te da una ventaja: tienes un "mapa" de lo que ha funcionado y lo que no y a veces es la mejor opción para tu tema de tesis. Tu valor agregado será un nuevo enfoque o la actualización de datos. La repetición -con rigor- es parte fundamental de la validación científica.
No me
siento preparado para hacer mi tesis. Tienes toda la preparación que
necesitas; ya no tienes que sumar más conocimiento, sólo debes demostrar lo que
ya sabes, y no solo eso, “lo que mejor sabes”. Nadie hace una tesina sobre un
tema que le resulta difícil o no conoce bien. La realidad: Una tesina no
es competir por el Premio Nobel; es solo un requisito académico que demuestra
que tienes las competencias para investigar, analizar y comunicar. El éxito de
una tesis no se mide por su genialidad, sino por su coherencia y metodología. Por lo tanto, de todo lo que estudiaste
en estos años, si eliges un tema que te agrada y conoces, pues este mito es tu
peor enemigo: Ya estás preparado para hacer tu tesis.
Tengo que
leer todo sobre el tema. Muchos
estudiantes creen que deben convertirse en expertos absolutos antes de comenzar
a escribir. Es imposible. Ningún investigador lee "todo". La Realidad: La investigación consiste
precisamente en leer sólo aquello que es pertinente, y las tecnologías actuales
nos permiten justamente filtrar aquello que no necesitamos saber sobre nuestro
tema en particular. No esperes a sentir que ya lo sabes todo porque ese momento
nunca llegará.
Para qué
recibirme si no hay salida laboral. El rey de los mitos. Si hay salida
laboral. Imagina tu futuro de aquí en más presentándote como “El licenciado
fulano…” eso te puede abrir muchas más puertas que las que hoy se te cierran
por no tener un título. ¿En qué puedes trabajar?, suena como la pregunta más
absurda de todas, por culpa de este mito. Muchos egresados ya están trabajando
en el ámbito público y otros tantos en el privado y aun así hay muchos lugares
sin cubrir. Los límites no existen, hoy la globalización nos permite trabajar
más allá de cualquier frontera y eso no es una metáfora, puedes hacer valer tus
conocimientos en cualquier parte del mundo sin moverte de tu hogar. Solo hay
que proponérselo.
Vivo muy
lejos. Hoy la virtualidad nos permite conectarnos sin problemas,
tendrás todo el asesoramiento que necesitas sin necesidad de moverte de tu
residencia.
No
dispongo de los Instrumentos. Error, en la universidad dispones de un
laboratorio donde se te facilitarán todos los materiales que necesites para
hacer tu tesina.
Por último, debes saber que no necesitas ser un genio, descubrir
algo revolucionario ni dedicar meses a una investigación imposible. Solamente necesitas
elegir un tema que te interese, consultar y pedir asesoramiento sobre cómo
puedes investigarlo mejor, más rápido y más fácil y seguir una metodología
adecuada, eso es todo.
Cada día que postergas es un día más lejos de tu título. La
diferencia entre quien termina una tesina y quien no lo hace rara vez está en
la inteligencia, sino en la decisión de empezar. La tesina no es el último
obstáculo de tu carrera, es una puerta que vas a abrir y lo mejor es que ya
tienes la llave: solo tienes que empujar.

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